Toda mi formación, desde la elemental hasta la universitaria y de post-graduación,
ha estado profundamente influenciada por el contacto y el estudio de las lenguas extranjeras. Precisamente tuve mi primer contacto
con ellas durante los años de colegio, donde empecé a estudiar inglés, francés y latín, idiomas que seguí profundizando en el instituto.
Interesándome cada vez más este sector, decidí apuntarme a la carrera de Lenguas y Literaturas Extranjeras de Catania.
Con el tiempo, este interés se convirtió en verdadera pasión, que me empuja a una continua formación y una constante actualización y puesta al día.
Durante los años universitarios me dediqué al estudio de las técnicas de traducción, efectuando muchos ejercicios prácticos y exámenes.
Además, el sector laboral donde trabajaba entonces - turismo y hoteles - me ha permitido desarrollar una exquisita capacidad de comunicación y
adaptación a los diferentes registros, ampliando también mi bagaje lingüístico sectorial.
De hecho, muchas veces tuve que hacer de intermediario entre la empresa y el cliente, traduciendo prospectos, emails y notificaciones.
Durante estos últimos años de actividad, he seguido con el estudio de idiomas obteniendo varias certificaciones lingüísticas.
En particular, el DELE Superior (Diploma de Español como Lengua Extranjera), el DALF C1 (Diploma Avanzado de la Lengua Francesa) y el Trinity ISE I y II
(correspondientes a los niveles B1 y B2 del Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas).
Lo que siempre me empuja a mejorar es mi voluntad de interrelacionarme con el mundo. La comunicación es la base de las relaciones humanas y mis ganas de eliminar las fronteras es el propósito de mi pasión.
Por otro lado, la diversidad lingüística en nuestro planeta es una variedad única en su género que creo debemos defender.




